La reciente interrupción del suministro eléctrico en España del 28 de abril nos ha recordado de manera contundente la vulnerabilidad a la que se enfrentan, tanto las empresas como la economía en general ante crisis imprevistas.
La gestión de riesgos ante situaciones de crisis como el apagón es importante. Pueden afectar a la productividad o a la seguridad de los trabajadores, en especial en sectores como la construcción, que dependen en gran medida de la continuidad de sus operaciones.
El impacto de una crisis imprevista en la economía y en las empresas
Un apagón de esta magnitud puede paralizar obras en curso, retrasar entregas y generar costes adicionales por la necesidad de soluciones temporales o de emergencia. Para la industria de la construcción, que suele trabajar con plazos ajustados y presupuestos estrictos, estos contratiempos pueden traducirse en pérdidas económicas considerables. Además, la interrupción puede afectar la cadena de suministro, retrasar licitaciones y disminuir la confianza de los clientes y socios comerciales.
Desde una perspectiva macroeconómica, eventos como estos impactan en el crecimiento del país. La pérdida de productividad, la reducción en la actividad económica y los gastos adicionales asociados a la recuperación contribuyen a una disminución en el PIB. Según estimaciones preliminares, las pérdidas pueden ascender a millones de euros en solo unas horas de interrupción. Y esto, afectando no solo a las empresas directamente involucradas, sino también a la economía en su conjunto.
Los planes de contingencia para la gestión de riesgos ante crisis imprevistas
La clave para mitigar estos efectos radica en contar con herramientas preventivas estratégicas. Las empresas, especialmente en sectores críticos como la construcción, deben implementar medidas que les permitan mantener la continuidad operativa ante eventos inesperados.
Esto incluye contar con planes de contingencia, sistemas de respaldo de energía, y una gestión de riesgos eficiente. De esta manera, se pueden identificar vulnerabilidades y establecer protocolos claros para actuar rápidamente.
Un plan de contingencia es un conjunto de estrategias y procedimientos detallados que una empresa implementa para hacer frente a situaciones imprevistas y mitigar su impacto negativo en las operaciones.
Esencialmente, actúa como un manual de actuación: prepara a la organización para hacer frente a eventos inesperados, tales como el apagón del 28 de abril, ciberataques, crisis financieras, pandemias, entre otros. Su objetivo primordial es asegurar la continuidad del negocio y la protección de sus activos críticos.
La importancia de la digitalización y la colaboración en la gestión de riesgos
La crisis del apagón en España nos ha enseñado que la resiliencia empresarial no solo depende de medidas internas. También es relevante la capacidad de adaptarse rápidamente a un entorno cambiante.
La digitalización y el uso de plataformas como Marketplace permiten a las empresas no solo gestionar mejor sus recursos y sus riesgos, sino también diversificar sus oportunidades y fortalecer sus relaciones comerciales.
En un escenario donde la interrupción de servicios básicos puede afectar a toda la economía, contar con una red de proveedores verificados, procesos eficientes y una estrategia digital sólida se vuelve imprescindible. La colaboración y la confianza mutua, facilitadas por plataformas especializadas, son clave para afrontar con éxito cualquier crisis.
En sectores como la construcción, donde los impactos pueden ser especialmente severos, aprovechar plataformas como Marketplace puede marcar la diferencia. Se permite así a las empresas acceder a nuevas oportunidades, fortalecer relaciones y garantizar el cumplimiento normativo en tiempos difíciles.
La solución para conectar y fortalecer la cadena de suministro
Marketplace es una plataforma que conecta a contratistas y proveedores con soluciones que optimizan procesos, fomentan relaciones comerciales de confianza y, ligada a otras soluciones de Precalificación, aseguran el cumplimiento normativo.
En situaciones de crisis como el apagón, contar con una red sólida y confiable puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una prolongada paralización.
Para los proveedores: Marketplace ofrece acceso a nuevas oportunidades de negocio. Les permite participar en licitaciones, adjudicaciones y obras en curso de diversas fuentes, tanto públicas como privadas. La plataforma también facilita la búsqueda de proyectos específicos, filtrando por fase de obra, geografía, importe y actividad, además de ofrecer alertas y seguimiento de cambios relevantes.
Esto significa que, incluso en momentos de crisis, las empresas pueden mantenerse informadas y preparadas para aprovechar nuevas oportunidades, minimizando el impacto de eventos imprevistos.
Por otro lado, los contratistas y compradores: pueden demostrar su cumplimiento normativo, sostenibilidad y compliance – y el de su cadena de suministro – fortaleciendo su posición en el mercado. La plataforma también permite lanzar compras, estudios o expresiones de interés. Y puede invitar tanto a proveedores de su cadena de suministro como a nuevos proveedores que cumplan con sus requisitos, abriendo las puertas a nuevas colaboraciones.
En definitiva:
la interrupción del suministro eléctrico en España nos ha recordado la importancia de estar preparados para lo inesperado. Para una correcta gestión de riesgos ante situaciones de crisis es fundamental contar con una correcta planificación preventiva y con las herramientas adecuadas.
Además, en un entorno cada vez más digitalizado, las herramientas tecnológicas juegan un papel fundamental. La digitalización de procesos, la gestión eficiente de proveedores y la optimización de la cadena de suministro son aspectos que pueden marcar la diferencia en momentos de crisis.
Aquí es donde plataformas como Marketplace adquieren un valor estratégico.